Pelea entre polÃticos
A veces ni siquiera los polÃticos pueden contener la rabia en sus palabras y deciden llegar a las manos.
A veces ni siquiera los polÃticos pueden contener la rabia en sus palabras y deciden llegar a las manos.
Cuando la rivalidad es tan grande en un concurso de belleza puede ocurrir que todo acabe en una pequeña pelea. Una forma, por otro lado, muy femenina de resolver las posibles disputas.
Silvio Berlusconi recibió ayer en Milán, al término de un mitin polÃtico, un duro golpe propinado en la cara. El agresor fue inmediatamente detenido. En el vÃdeo se observa la boca del jefe de gobierno italiano ensangrentada por el duro golpe que, por otra parte, lo llevó directamente al suelo.